Alrededor de las 13.05 me encuentro esperando el colectivo 126 casi llegando a la esquina de Directorio y Doblas.
Escucho una voz a mis espaldas que me pregunta "¿El 155 para acá?"
Estoy girando para responderle pero rápidamente la señora, de unos 45 años, se contestá la pregunta a si misma, ("Sí, si para" dice) seguramente luego de haber visto el pequeño cartel que rezaba "155".
Si bien soy poco propenso a hablar con gente en la calle, no porque me de verguenza o miedo, sino porque me da paja, le digo "No, el 155 no, el 180"
Increiblemente, dejando de lado mi aversión antes expuesta, le iba a explicar a esa señora que el 155 cambió el recorrido hace años, que ese cartel es nuevo, y que ahora se llama 180 el bondi, aunque, para que la gente no se confunda, tiene en el visor que indica el destino un letrero "x155".
Pero cuando dije "No, el 155 no, el 180" la mina me ignoro, pasó por mi lado y dijo, entre murmullos "y el 155 también" con un tono que no me gusto para nada, con cierto desdén. Lo reconocí al instante porque muchas veces yo lo he usado.
Decidí seguir mi camino, y vos, vieja de mierda y desconfiada, seguí esperando que pase el 155.
Nota de color: en el transcurso de tiempo que demoró en pasar el 126 al que me subí, pasaron dos 180 con el cartel "x155" y la señora no paro a ninguno de los dos.